martes, 5 de agosto de 2008




A veces sueñas demasiado,tanto que lo real no importa,
sientes que los dias te transportan y te sientes solo,
apagado como esta ciudad maldita que te incita suplicarle a
quienes mas te quitan,mis lágrimas se han secado,
pague por mis pecados errados en el pasado pero mirame,
aqui sentado tan endeble y vulnerable,callado mientras dejo
que el diablo me hable,me confunde,su voz me aturde y me abandono,solo si cierro mis ojos veo este trono que merezco pero no lo tengo,jamás pondré mi alma en venta,prefiero
ser feliz don nadie a ser leyenda muerta,camino lento y no tan atento aunque lo intento,no me mata el odio ni el
lamento,solo el tiempo que me arruga como a un papel inservible,en mares de irreversibles mares nado,yo el impasible,el niño sensible,el chico travieso y malo,frágil carne y hueso moldeada al palo,pero vivo para contarlo y relatarlo,y se que es tan fácil morir que tiemblo solo de pensarlo,pero que mas da,mejor nada que esta odisea y si
existe un mas allá pues bienvenido sea,hoy estoy borroso
y el cristal no está empañado,y es porque se ha olvidado del
príncipe destronado,que usa muñecos rotos y pinta sus
sueños rotos en un mundo roto,quebrado por la angustia de otros,es la historia silenciosa que a gritos fue castigada,hoy miro entre mis manos y que encuentro...NADA.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Paseaba un día en la mañana, con mi padre, cuando él se detuvo en una curva en medio de una carretera vieja, con poca fluencia de vehículos y de gente, eso fue lo que observaba en ese momento, y después de un espacio de silencio me preguntó mi padre:

*¿Andrés, además del cantar de los pájaros, el radiante sol, el olor de las rosas que están mas allá de la montaña escuchas alguna otra cosa más hijo mío?

Vi hacia mi alrededor y después de algunos segundos le respondí: *Estoy escuchando el ruido de una carreta, padre.

Así es - dijo mi padre-

* Es una carreta que se encuentra vacía hijo. Pregunté a mi padre:

*¿Cómo sabes que es una carreta vacía, sí aún no la vemos papá? Entonces mi padre me respondió:

*Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido Andrés. Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

Paso el tiempo, transcurrió los años, mi padre se me fue, a un viaje muy lejos, me convertí en adulto, y hasta hoy en día, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todas las personas a su alrededor, siendo inoportuna o a veces muy violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente, creyéndose mas que los demás seres humanos, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:

"Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace".

La humildad consiste en la vida callar las virtudes que llevamos por dentro y darle paso a que los demás las descubran. No es fácil encontrar la humildad, pero es un trabajo que debemos hacer, día tras día, por eso hay que recordar siempre esto, y darnos cuenta que existen personas tan pobres de alma, que lo único que tienen es dinero.

Y ningún ser humano se encuentra más vacío que, aquel que está lleno de egoísmo, de envidia y de rencores, que no llevan a nada.

Es por ello que dentro de esta corta vida, donde estamos de paso, tenemos que valorar cada segundo de ella, es entonces cuando me di cuenta que envejecer en la vida es una etapa obligatoria, pero que tener la madurez que buscamos, esta en cada uno de nosotros, es decir, es opcional.

Busca dentro de ti, de tu alma . . .

Carlos (k)