miércoles, 17 de diciembre de 2008

Creo que la vida, los recuerdos, las personas, nuestras vivencias, nuestras experiencias, nuestros tiempos, nuestros estados de animo, las caídas, las alegrías, las perdidas, las llegadas son tejidos que van formándose en nuestro interior con el paso del tiempo, que van creando una larga e inmensa red de sentimientos, de sensaciones y estas a su ves crean a las personas las transforman, las moldean para que puedan formarse en el exterior y sin embargo es tan distinto lo que nosotros vemos.

Vivimos al día, corriendo, buscando nuestros intereses y de pronto es bueno detenernos y ver lo que tenemos al rededor, las personas que sufren, que sangran día a día y que nadie escucha, las personas que sufren por que nadie conoce su dolor, las personas que sufren que su mayor ilusión se les perdió, las personas que sufren por que no pueden dejarlo ir, y vivimos tan al pendiente de nuestro propio sufrimiento que olvidamos el de los demás, vivimos tan aferrados a cosas tan innecesarias, que si aprendiéramos a escuchar a los demás podríamos comparar el estado en el que nos encontramos, que quizás vivimos en un paraíso que desconocemos por que la venda que tenemos en los ojos no nos ha permitido descubrir como viven las personas que realmente tienen necesidad, necesidad de amor, de compañía, de un te quiero de aquellas personas que no conocen el sol por que viven en tinieblas.

Podríamos empezar a ser mas felices, a sonreír mas seguido por que quizás nuestra sonrisa ilumine a alguien por que seria un pecado subestimar lo que tenemos y que aunque quizás nos parezca poco para muchas personas seria la fortuna si no pensamos nunca en los demás tendremos siempre ese sentimiento de ausencia, de vació que no nos deja vivir.

No hay comentarios: